Campus
sustentable
Cuidamos la casa común
En 2008, la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL) definió en el marco de las Políticas de Responsabilidad Social las líneas orientadoras para que las instituciones ignacianas asuman el compromiso ambiental y lo traduzcan en funciones sustantivas de docencia, investigación y gestión universitaria.

Las políticas de gestión se dirigen hacia un modelo de cuidado del medioambiente, la salud y la seguridad, así como a procurar el uso y manejo responsable de los residuos sólidos generados, ahorro y aprovechamiento de energía, cuidado del agua y control de emisiones gaseosas.
De igual manera, se busca instaurar al interior de la Comunidad Universitaria una cultura de protección del ambiente y de la persona. Para ello, la IBERO Puebla difunde campañas y diversos medios de sensibilización, e incluye la temática ambiental en los programas de estudio. El fin último es contribuir en la realización de acciones de concientización y educación ambiental dirigidas a la Comunidad.
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La responsabilidad ambiental y la consideración por el uso responsable de los espacios y los bienes comunes es inherente al nacimiento del campus universitario. Durante los últimos 30 años, el trabajo de docentes e investigadores especialistas en sustentabilidad se ha articulado con el diseño de instalaciones y la incorporación de infraestructura, lo que ha permitido que la IBERO Puebla se consolide como un campus sustentable.
Aquí puedes consultar las posiciones nacionales del ranking de UI GreenMetric. (Deberás filtrar por región y país).
Acciones por la sustentabilidad IBERO Puebla 2024
Este documento presenta los resultados alcanzados por la Universidad en la certificación GM durante el periodo 2019-2024, destacando las áreas de oportunidad y las recomendaciones específicas para cada subindicador. El análisis se organiza en los apartados de entorno e infraestructura, energía y cambio climático, agua, residuos, transporte, y finalmente educación e investigación. El informe concluye con una sección de conclusiones y anexos que incluyen el diploma obtenido por la Universidad en 2024.
Energía y cambio climático
La operación del eje de Energía y Cambio Climático se materializa a través de un conjunto de acciones y servicios principales que permiten gestionar de manera integral el consumo energético del campus y asegurar un uso eficiente, seguro y progresivamente sustentable de la energía. Estas actividades abarcan:
Gestión del consumo eléctrico
Gestión de energías renovables
Operación de alumbrado eficiente
Administración de equipos de aire acondicionado y transformadores
Esto ha permitido disminuir el consumo energético y por tanto las emisiones de CO2 y la huella de carbono de la universidad.
2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | |
| Huella de carbono TCO2 | 3,562 | 1,886 | 381 | 200 | 2,010 | 1,072 | 1,082 | 1,023 |
Para lograrlo, se han llevado a cabo las siguientes acciones:
- Se ha avanzado en el uso de aparatos eléctricos de bajo consumo. Con el apoyo de Compras, se han adquirido aparatos eléctricos con bajo consumo energético, llevado a cabo un proceso de sustitución gradual de aquellos con alto consumo energético. De manera complementaria, se ha llevado a cabo una campaña de comunicación interna para socializar con la Comunidad Universitaria la necesidad de restringir el uso de aparatos eléctricos personales (como ventiladores, cafeteras o calentadores) para evitar sobrecargas en la red, así como una campaña visual en los salones y oficinas para apagar la luz al salir del espacio.
- Ha aumentado el número de fuentes de energía renovable al incorporar la energía solar y humana como el muro de viento, el biodigestor y la bicicleta de carga rápida.
- La proporción de generación de energía renovable ha aumentado significativamente principalmente a partir de paneles solares.
- Se ha fomentado el uso de plataformas en línea para monitoreo de energía y cambio climático.
- Los edificios inteligentes se han consolidado como una fortaleza institucional, al integrarse esta normativa en todas las nuevas construcciones y renovaciones del campus.
- El uso total de electricidad per cápita se mantiene en el rango más bajo de consumo eléctrico por persona de los establecidos por GreenMetric.
- Los elementos ecológicos o verdes están reflejados en políticas de construcción y renovación implementadas de forma sistemática en el campus.
- Se ha promovido el uso de fuentes renovables, transporte colectivo, reuniones virtuales y reducción de residuos, lo que mitiga la emisión de gases de efecto invernadero.
- Se han establecido protocolos para prevenir contagios más allá del COVID.
- Se han llevado varias acciones como parte del programa universitario sobre cambio climático; en particular, la instalación de iluminación LED y la sustitución de equipos ineficientes.
Agua
- Cuidado y uso responsable del agua
- Tratamiento y reciclaje del agua
- Captación de agua pluvial
- Sistema de uso eficiente y responsable del agua
- Desempeño en la gestión sustentable del agua
En la IBERO Puebla, el uso responsable y el cuidado del agua son una prioridad dentro de nuestro compromiso con la sustentabilidad y la protección del medio ambiente. Por ello, hemos implementado diversas acciones orientadas a conservar, reutilizar y aprovechar este recurso de manera más eficiente.
Estas iniciativas buscan hacer de nuestro campus un espacio más sustentable y, al mismo tiempo, contribuir a la disminución del impacto ambiental sobre la cuenca del Alto Atoyac, región donde se ubica la Universidad y que actualmente enfrenta una grave problemática de contaminación y escasez hídrica.
Las acciones implementadas tienen como objetivos:
Reducir la demanda de agua subterránea y la presión sobre el acuífero
Promover el uso eficiente del agua y evitar su desperdicio.
Tratar y reutilizar las aguas residuales para promover la autosuficiencia hídrica y prevenir la contaminación ambiental.
Favorecer la conservación del lago artificial y los servicios ecosistémicos que este proporciona.
Sensibilizar a la Comunidad Universitaria sobre el cuidado y uso responsable del agua.
Gracias a la adopción de estrategias integrales de captación, tratamiento, reutilización y uso eficiente del recurso hídrico, la IBERO Puebla obtuvo la máxima puntuación en el indicador Programa de conservación e implementación del agua del ranking internacional UI GreenMetric, dentro del eje de agua.
Entre las principales acciones destacan el tratamiento y reúso de aguas residuales para el riego de áreas verdes, la captación de agua pluvial para su uso en baños y jardines, y la instalación de dispositivos ahorradores que reducen el consumo de agua en el campus.
El lago del campus desempeña un papel fundamental en la gestión sustentable del agua, brindando múltiples beneficios ambientales. Entre ellos destacan la infiltración de agua hacia el acuífero, la mitigación de inundaciones y sequías, la provisión de hábitat y refugio para diversas especies, el fortalecimiento de la conectividad ecológica y la regulación del microclima local.
El reciclaje de agua es el proceso mediante el cual las aguas residuales son tratadas y reutilizadas para nuevos usos, evitando su desperdicio y reduciendo la presión sobre las fuentes de agua disponibles.
En la IBERO Puebla contamos con un programa integral de tratamiento y reúso de aguas residuales que contribuye a la conservación del recurso hídrico, la disminución de la contaminación y el fortalecimiento de la autosuficiencia hídrica del campus.
A través de una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), con capacidad para procesar 4.5 litros por segundo, se trata el 100% de las aguas negras y grises generadas en los sanitarios de la Universidad. El agua tratada se reutiliza en su totalidad para el riego de jardines y campos deportivos, evitando cualquier descarga al sistema municipal. Asimismo, las aguas grises provenientes del gimnasio, lavabos y regaderas son sometidas a procesos de separación y decantación para remover sólidos y grasas. Posteriormente, esta agua se destina al riego de las áreas verdes cercanas, promoviendo un uso más eficiente del recurso.
Como resultado de estas acciones, la IBERO Puebla obtuvo la máxima puntuación en el indicador Implementación del programa de reciclaje de agua del ranking internacional UI GreenMetric, dentro del eje de agua. Gracias a estas estrategias, más del 50% del agua utilizada en el campus es reciclada y reutilizada, en cumplimiento de la normativa nacional y como parte del compromiso institucional con la gestión sustentable del agua.
Además del tratamiento y reúso de aguas residuales, en la IBERO Puebla se capta agua de lluvia como parte de las estrategias para reducir la demanda de agua subterránea y avanzar hacia la autosuficiencia hídrica.
En el Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica (IDIT) se cuenta con un sistema que capta, filtra y almacena agua pluvial para su uso en baños y áreas verdes, lo que contribuye a disminuir el consumo de agua potable durante la temporada de lluvias.
El agua captada también se canaliza hacia el lago artificial del campus, favoreciendo su equilibrio ecológico. Asimismo, dos pozos de absorción permiten infiltrar el agua de lluvia proveniente de superficies impermeables, lo que contribuye a la recarga del acuífero y a la prevención de inundaciones.
Para promover el uso eficiente del agua en el campus, la IBERO Puebla ha instalado dispositivos ahorradores en los sanitarios, los cuales permiten reducir el consumo de agua sin afectar su funcionalidad.
Actualmente, el 100% de los inodoros y regaderas del campus son de bajo consumo, mientras que el 100% de los urinarios funcionan sin agua mediante tecnología de urinarios secos. Además, el 98% de los lavabos cuentan con grifos equipados con aireadores que mezclan aire y agua para disminuir el consumo del recurso.
Actualmente, el 100% de los inodoros y regaderas del campus son de bajo consumo, y el 100% de los urinarios funcionan sin agua (urinarios secos). Además, el 98% de los lavabos cuentan con grifos equipados con aireadores que mezclan aire y agua para disminuir el consumo del recurso.
Estas medidas, complementadas con revisiones periódicas de la infraestructura hidráulica, permiten detectar y prevenir fugas, optimizar el uso del agua y contribuir a la protección del medioambiente.
Como resultado de estas acciones, la IBERO Puebla obtuvo la máxima puntuación en el indicador Uso de tecnologías de bajo consumo de agua del ranking internacional UI GreenMetric, dentro del eje de agua, al contar con un 99.5% de dispositivos sanitarios de bajo consumo instalados en el campus.
El UI GreenMetric World University Rankings evalúa las políticas y acciones de sustentabilidad ambiental de las instituciones de educación superior a nivel internacional. Dentro de este índice, el eje de agua (Water Management, WR) considera diversos criterios e indicadores relacionados con la conservación, el uso eficiente, el tratamiento y la gestión sustentable de los recursos hídricos.
Los indicadores evaluados son los siguientes:
WR1: Programa de conservación de agua e implementación
WR2: Implementación del programa de reciclaje de agua
WR3: Uso de dispositivos ahorradores de agua
WR4: Consumo de agua tratada
WR5: Control de la contaminación del agua en el campus
WR6: Planificación, implementación, monitoreo y/o evaluación de todos los programas relacionados con la gestión del agua mediante el uso de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)
En 2025, la IBERO Puebla alcanzó la máxima puntuación en tres de los seis indicadores que conforman el eje de agua del UI GreenMetric World University Rankings, lo que contribuyó a incrementar su puntaje total en esta categoría respecto a años anteriores y refleja el fortalecimiento de sus estrategias de gestión sustentable del recurso hídrico.

La Universidad Iberoamericana Puebla mantiene su compromiso con la gestión sustentable del agua, impulsando acciones de mejora continua para fortalecer su desempeño ambiental y avanzar hacia la máxima puntuación en los indicadores del UI GreenMetric World University Rankings.

Las bases del proyecto Basura Cero
Se fomenta el uso de recipientes vajillas en eventos institucionales, en el comedor y en otros puntos de venta de alimentos. Para este objetivo, se cuenta con tarjas para lavado de trastes en los edificios G, B y C, así como una máquina lavavajillas en el edificio F.
Está prohibido el uso de envases de plástico desechables (platos, vasos y cubiertos).
En la venta de alimentos y bebidas para llevar, se debe dar prioridad al uso de recipientes reutilizables o biodegradables, por los que se cobra un depósito económico que se reembolsa cuando se devuelva el contenedor.
Se imparten talleres y charlas sobre el proyecto Basura Cero con el fin de promover la reducción en la generación de residuos, la separación adecuada, la reutilización y el reciclaje.
Se ha colocado en todo el campus contenedores de separación de residuos con cuatro divisiones de clasificación con el fin de distinguir los materiales reciclables (plástico, vidrio, latas de aluminio y tetra pack); cartón y papel; materiales orgánicos, y residuos de sólidos urbanos. En el edificio donde están concentrados los laboratorios y talleres se colocaron contenedores específicos para cada tipo de residuos.
Los residuos orgánicos se procesan en compostas; el abono obtenido se utiliza para nutrir las áreas verdes.
Programa de Riesgo y Emergencias Ambientales
La IBERO Puebla cumple con procesos normativos para prevenir riesgos ambientales como emisiones a la atmósfera por un incendio, contaminación en suelo natural o en agua por el manejo inadecuado de sustancias químicas peligrosas, fugas de gas, etc.
Subprogramas | Objetivos generales |
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Residuos
Gestión estratégica
Desde el año 2009, los residuos orgánicos que se generan en comedores o que son desechados en los botes, son procesados desde el año 2009 en la lombricomposta junto con los restos que se generan de poda de jardines.
A partir de 2018, en la Universidad se estableció una práctica de prevención al disminuir desechables de un solo uso, así como de recolección diferenciada de residuos sólidos para favorecer su recuperación y aprovechamiento. Para ello existen 85 islas de botes clasificados por categorías de recuperación: reciclables (latas y plásticos PET y HDPE), papel y cartón, residuos orgánicos y residuos sólidos urbanos (basura).
Mediante estas prácticas que inician con la prevención y no generación, así como la separación en los contenedores adecuados, es posible el reciclaje mensual promedio de 10.6 ton/año de papel y cartón, 2.02 ton/año de plásticos de contenedores de bebidas y alimentos de PET y 0.25 ton/año de plástico de alta densidad (HDPE), así como 0.35 ton/año de latas de aluminio y 0.34 ton/año de latas de alimentos evitando que sean dispuestos en rellenos sanitarios o terminen en cuerpos de agua.
Manejo desde la prevención
Por otra parte, con los desperdicios orgánicos y restos de poda, se generan 25.7 ton/año de humus de lombriz que se emplea para fertilizar los jardines y áreas verdes del campus.
De igual modo, los residuos de manejo especial y residuos peligrosos que se generan en los laboratorios y espacios correspondientes son dispuestos conforme a los lineamientos establecidos en la legislación.
A fin de prevenir los efectos de la contaminación, la explotación de recursos naturales y las problemáticas socioambientales que enfrentan los territorios con los sitios de disposición final de los residuos, se impulsa una cultura de prevención y cuidado fomentando el uso de trastes de larga duración en sustitución de trastes de un solo uso para el consumo de bebidas y alimentos
La Política de Sustentabilidad y el Reglamento de Residuos y Consumibles son documentos que rigen el consumo responsable, fomentan el cuidado de los recursos naturales y el fortalecimiento de una cultura de cuidado.
En ocasiones excepcionales, los desechables que sean utilizados para el consumo de alimentos para llevar deben ser elaborados con materiales biocompatibles y de pronta biodegradación.
Transporte
En el marco del fortalecimiento de un sistema de movilidad sustentable, solidario, seguro y diversificado para la Comunidad Universitaria, la IBERO Puebla impulsa una oferta de movilidad alternativa orientada a reducir la dependencia del automóvil particular, mejorar la conectividad y promover formas de traslado más accesibles y ambientalmente responsables.
Entre las principales acciones se encuentran:
- Servicio de transporte gratuito para la Comunidad IBERO Puebla, integrado por dos unidades que cubren dos rutas institucionales, con un total de 1,671 servicios al año y un promedio de 14 personas por viaje.
- Flota de 10 vehículos institucionales para actividades operativas.
- Plataforma digital para la gestión, reserva y seguimiento del transporte universitario.
- Seis estaciones seguras de estacionamiento para bicicletas dentro del campus.
- Infraestructura peatonal y accesible, incluyendo senderos peatonales, rampas y elevadores.
- Cuatro estaciones de carga para autos eléctricos.
- Dos vehículos eléctricos utilizados en actividades operativas y de mantenimiento.
- Acciones de promoción del auto compartido y reducción del uso individual del automóvil.
- Actividades de sensibilización, capacitación y formación sobre movilidad no motorizada, cultura vial y uso responsable del espacio público.
El grupo de interés IBERO en Bici, conformado por colaboradores, estudiantes y profesores, lleva a cabo actividades de capacitación, apropiación del espacio público, conversatorios, talleres y cine-foros. En colaboración con el IIMA, se reflexiona sobre los marcos normativos de movilidad y seguridad vial, al tiempo que se promueve la sensibilidad, conciencia y acción por una movilidad no motorizada.
El trabajo hacia el interior de la Comunidad se complementa con el diálogo con diferentes niveles de gobierno, instituciones públicas, empresas y universidades. A partir de estas colaboraciones, la IBERO Puebla ha participado en iniciativas como el Proyecto Integral de Movilidad del Boulevard del Niño Poblano, el Programa Piloto Interuniversitario de Electromovilidad Digital, el uso de plataformas digitales para la gestión del transporte y el Sistema de Transporte Interuniversitario en Puebla.
Estas acciones buscan mejorar las condiciones del espacio público, pacificar el tráfico, crear vías más seguras para peatones y ciclistas, reducir emisiones asociadas a los traslados cotidianos y ofrecer alternativas reales al uso individual del automóvil particular.
Cuidado de la biodiversidad
La IBERO Puebla cuenta con 64,000 m2 de áreas verdes. De esta superficie, el 30% está cubierta por árboles y arbustos. Estos espacios contribuyen al bienestar de la Comunidad Universitaria y son hábitat de la flora y fauna de la ciudad de Puebla y su zona conurbada.
Además de las áreas verdes, el campus cuenta con un lago artificial con un perímetro de 545 metros. El lago, en conjunto con las áreas verdes, contribuye a la captura de carbono, a la disminución de la temperatura del aire y a la retención de agua de lluvia y humedad. El lago se ha convertido en un símbolo de la Universidad y tiene una antigüedad de 26 años.
En los más de 60,000 m2 de áreas verdes del campus viven 244 especies de flora y fauna, de acuerdo con los datos del proyecto Biodiversidad de la IBERO Puebla disponibles en la plataforma web Naturalista. Esta lista de especies está en constante actualización gracias a la participación de la Comunidad Universitaria que realiza registros fotográficos de la biodiversidad presente en el campus.
Entre los grupos faunísticos de mayor presencia en la Universidad se encuentran aves (53 especies), plantas (69), e insectos (61). Dentro de las especies registradas en el campus destacan el pato mexicano (Anas diazi) y el gavilán de Copper (Astur cooperii) ambos listados en la Norma Oficial Mexicana 059-SEMARNAT como especie amenazada y en protección especial, respectivamente.
Por otro lado, inventarios previos de vegetación han registrado 2,170 árboles de 30 especies diferentes, entre las que destacan fresno, cedro blanco, piñón, ciprés italiano, encino blanco y laurel de la india. En la flora arbustiva y herbácea dominan agaves, cactáceas y nochebuenas.
Competencia y formación
- Nuestro contexto
- ¿Para qué generar conocimiento?
- Compromiso de las universidades jesuitas
- Educación integral
Las instituciones de educación superior confiadas a la Compañía de Jesús, nutridas por su larga tradición humanista, tienen el gran reto de contribuir al logro de una sociedad más justa y solidaria, mediante procesos pertinentes de formación, investigación, vinculación y innovación que contribuyan al desarrollo de personas conscientes, competentes, compasivas, comprometidas y creativas, es decir, “hombres y mujeres con y para los demás”.
La realidad nos interpela; nos enfrentamos a problemáticas cada vez más complejas que requieren la acción de nuestras universidades, con una visión renovada sobre la formación, la generación de conocimiento y la vinculación con el entorno.
La pobreza y la creciente inequidad e injusticia, aunadas a la violencia y la inseguridad, generan efectos adversos en las perspectivas de bienestar de la población, tales como la violación de los derechos humanos; el incremento de los movimientos migratorios y las crisis de desplazados y refugiados, acrecentadas por el fanatismo y la intolerancia que entorpecen los procesos de construcción de paz y reconciliación; el desarrollo y expansión de nuevas enfermedades; la corrupción y sus repercusiones en el debilitamiento de la política como búsqueda del bien común.
La estructura demográfica se ha transformado, y se observa un creciente envejecimiento de la población, así como cambios en la organización social y familiar. Existen nuevas formas de interacción social, pensamiento y comunicación derivadas de la revolución digital, así como de la concentración de la población en las grandes urbes, en las que se manifiestan problemas de hacinamiento, transporte, servicios sustentables y la pérdida de espacios públicos para la convivencia y la construcción de comunidad.
Todo esto sucede en un contexto de crisis ambiental y de incremento de los desastres naturales, por la destrucción de nuestra casa común, que detonan problemas de sustentabilidad en materia de agua, energía y suficiencia alimentaria.
Por otro lado, la producción de conocimiento científico y tecnológico ha derribado las fronteras de las disciplinas y se multiplica continuamente en periodos de tiempo cada vez más cortos, lo que repercute en la necesidad de modificación radical de las estrategias y modalidades de formación y actualización, así como en las prácticas profesionales, las estructuras y dinámicas laborales y las expectativas en torno al empleo y a las formas de vida cotidiana.
Las prácticas profesionales emergentes y en evolución constante, como producto de los cambios en las estructuras ocupacionales y en la organización laboral, demandan nuevos perfiles profesionales basados cada vez menos en definiciones cerradas de “carrera-profesión” y cada vez más en estrategias flexibles para desarrollar nuevas competencias.
En este contexto, la responsabilidad social de nuestras universidades exige un cambio en la interpretación sobre el conocimiento, que permita que el foco de la formación transite de los saberes disciplinares, hacia una ecología de saberes inter y transdisciplinares, para crear espacios institucionales de diálogo entre el saber científico y humanístico y los saberes populares, tradicionales, que circulan en la sociedad y que dan cuenta de la diversidad.
El propósito de las universidades del Sistema Universitario Jesuita (SUJ) es contribuir a la construcción de una sociedad más justa y más humana, mediante la integración de una oferta educativa socialmente pertinente, que aborde tanto la problemática que se espera que los profesionales atiendan en el marco de nuestro propósito transformador, así como el análisis sistemático de las condiciones de los mercados profesionales, todo esto, iluminados por las preferencias apostólicas universales de la Compañía de Jesús:
- Mostrar el camino hacia Dios mediante los Ejercicios Espirituales y el discernimiento.
- Caminar junto a los pobres, los descartados del mundo, los vulnerados en su dignidad en una misión de reconciliación y justicia.
- Acompañar a los jóvenes en la creación de un futuro esperanzador.
- Colaborar en el cuidado de la casa común.
En la coyuntura actual, las universidades del SUJ se enriquecen de su pertenencia a una de las redes de educación superior más grandes del mundo, y platean una oferta educativa pertinente e incluyente, abierta a la visión intercultural.
Es política del Sistema Universitario Jesuita la revisión y actualización periódica de los planes de estudios, de acuerdo con las propuestas educativas de la Compañía de Jesús, con las condiciones del entorno, con las recomendaciones de las instancias acreditadoras, con los insumos de las evaluaciones periódicas de los planes vigentes y con los avances e innovaciones que en materia educativa se considere pertinente integrar.
Los perfiles de egreso son la expresión explícita de los planes de estudio. Entre otros objetivos, proponen modelos de desarrollo sustentable basados en el conocimiento de frontera que integre lo local y lo global, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Nuestra concepción del currículo permite incorporar aspectos importantes como la sostenibilidad, los contextos, los ambientes y experiencias educativas, un proyecto social y cultural; la posibilidad de incidir en la forma de abordar problemas y en la forma en que los estudiantes sabrán, estarán y actuarán en el mundo. Esto nos lleva hacia la concepción del currículo más integral como un proyecto de formación que se ofrece a los estudiantes mediante diversos espacios curriculares.
Los temas transversales se integran en respuesta a la relevancia de problemas tales como la sustentabilidad, la interculturalidad, la inclusión, los derechos humanos y la perspectiva de género hace necesaria su presencia en la formación de los futuros profesionales. Estos temas, o sus equivalentes, se integran transversalmente en el mapa curricular como enfoque para el abordaje de algunas asignaturas.
Las competencias genéricas caracterizan el ejercicio profesional en general, al modo como se entiende en el SUJ, pues se encuentran presentes en el desempeño de numerosas actividades en diferentes contextos y, por lo tanto, su promoción debe llevarse a cabo de manera transversal en todos los programas.
Estas competencias son transversales, es decir, que no se desarrollan en asignaturas específicas, sino que se requiere que en cada una de las asignaturas se incluyan estrategias de enseñanza y aprendizaje que favorezcan naturalmente todas aquellas competencias genéricas que sea posible y que permitan al egresado desenvolverse en un entorno personal, social y profesional en constante cambio y con nuevas demandas de la sociedad del conocimiento.
Entre las competencias que estructuran metas del modelo educativo destacan: creatividad, innovación, emprendimiento, sustentabilidad. Esta última desarrolla soluciones profesionales que dan prioridad a la construcción de sociedades sustentables para el cuidado de la casa común.





